
(Por Federico Cometti) -El ex jugador de la Selección Argentina de voleibol y gloria del deporte nacional se encargó otra vez de hacer historia, convirtiéndose en el segundo argentino en ingresar al Salón de la Fama de los Estados Unidos, reservado sólo para leyendas del voley. Se trata de la primera oportunidad en la que un jugador argentino es elegido, ya que en 2003 Julio Velasco fue agregado pero por su función como entrenador.
El Salón de la Fama, una corporación sin fines de lucro, fue creado en 1978 en Massachusetts, con el fin de promover, establecer y mantener una memoria viva para el voley. La elección para el ingreso es a través de una votación en la que 19 países están representados. En esta oportunidad, además del ingreso del argentino, fueron incorporados Vladimir Grbic (Serbia), Magaly Carvajal (Cuba), Rita Crocket (EEUU), Lorenzo Bernardi (Italia) y el ya fallecido Frantisek Stibitz (República Checa).
“Es una alegría que quiero compartir con todos los argentinos a la distancia. No es un premio individual sino que es producto de la consolidación del voleibol nacional en las últimas décadas”, contó un orgulloso Conte.
El prestigioso jugador argentino, que nació en Boedo, debutó en GEBA en 1975 y su salto a la Selección fue inmediato. Profesionalmente jugó en Argentina, Francia e Italia. Representó a nuestro país en tres Juegos Olímpicos, obteniendo la medalla de bronca en Seúl 1988, y su primer Mundial fue en Argentina (1982), donde formó parte del equipo que entró en la historia luego de coronarse en el tercer puesto.
Se retiró de la Selección en 2002 tras el Mundial en Argentina y del vóleibol profesional en 2007. Además de ganar varios torneos con Ferro, en la Liga Argentina sumó títulos con Rojas Scholem, Swiss Medical Monteros y Club de Amigos, disputando cinco finales consecutivas en el torneo. En la temporada 2006/2007, la de su retiro, logró el ascenso desde la A2 con GEBA, jugando junto a su hijo Facundo, quien hoy se destaca como subcapitán en la Selección dirigida por Javier Weber.
"Esto es un verdadero final de tu carrera. Significa algo importante ver tu nombre fuera de una cancha", declaró muy emocionado. Con este premio, el mejor jugador argentino le aporta a nuestro país y al voley en general otra nueva alegría.